Reseña

Una reseña de la obra Bodas de Sangre “Un clásico reciclado” de Cristian Majolo

“Un clásico de la literatura española en una moderna, creativa y apasionada puesta".

Bodas de Sangre “Un clásico reciclado”

de Cristian Majolo

por Marcos Koremblit

Bodas de Sangre “Un clásico reciclado”

Esta obra que se está representando en el teatro Chacarerean es una adaptación del clásico de García Lorca a la actualidad de la mano de Cristian Majolo, quien nos introduce en una “otra” historia que conmueve y contagia por la profundidad con que logra transmitir emociones.

Bodas de sangre es en su versión original una producción poética y teatral que se centra en el análisis de un sentimiento trágico. El tema principal tratado en este gran drama es la vida y la muerte. Figuran mitos, leyendas y paisajes que introducen al lector en un mundo de pasiones que derivan en celos, persecución y en el trágico final: la muerte. Todo ello a partir de objetos simbólicos que anuncian la tragedia: el puñal, el cuchillo y la navaja, que presagian la muerte.

Esta puesta lúdica y sensitiva rompe con el montaje clásico y tradicional para introducirnos en un tiempo actual, con escenas nuevas y otras que el autor sacó deliberadamente con la finalidad de hacer de esta puesta una versión más actual a los tiempos que corren, menos solemnes y más creíbles, con los que el espectador puede fácilmente identificarse. La historia, los textos, la escenografía, el vestuario, la utilería y hasta el teatro mismo, logro de Micaela Rudth Minardi , están adaptados con esta misma función: los actores van y vienen desde el escenario a la platea confundiéndose y acercándose así al público que termina sintiendo una cercanía con la obra que no se ha visto en otras versiones lorqueanas.


Bodas de Sangre “Un clásico reciclado”



La ambientación está ubicada en el campo argentino. Ambas familias poseen estancias, viñedos, animales campestres y detalles de vestuario para vivir cerca de la naturaleza y la tierra, tema fundamental en la obra lorqueana. Los personajes tradicionalistas tienen reminiscencias de años 20s, 30s, 40s y principio del siglo pasado mezclado con maquillajes, peinados y elementos de los 90s, 2000 y la actualidad. Un capítulo aparte merece el tema de la música en esta versión. El excelente guitarrista Diego Romero, que participó activamente de la puesta y de los ensayos, es parte fundamental aquí. La música está compuesta por poemas de Lorca musicalizados, otras del cancionero clásico español y algunas de la tradición judeo-española que resultan muy bien ensambladas dando el clima propicio para cada escena. La coreografía muy bien lograda de la mano de Marco Celentano también contribuye a crear un clima sensual y andaluz muy verosímil.

En síntesis si hubiera que definir en una palabra lo que esta obra transmite es pasión. Pasión de 16 actores, jóvenes en su mayoría, que se la juegan con parlamentos difíciles, con entradas y salidas a escena que parecen milimétricamente calculadas. Pasión de un músico que acompaña toda la obra de un modo tal que pudo captar el estilo lorqueano y andaluz con un hermoso y vibrante cancionero. Pasión de una puesta que pudo adaptar las condiciones que la sala brinda para hacer circular a los actores de un modo que terminan entremezclados con la platea y de este modo acercando sus historias y sus emociones al público. Y finalmente y digno de destacar, Pasión de un “joven gran” director que se la juega valientemente en una puesta original, creativa y aventurera con todo el riesgo que esto conlleva. Un actor-director que pocos días antes del estreno tuvo que jugarse y se jugó nada menos que poniéndose “apasionadamente“ en la piel de Leonardo, personaje principal de la obra. Un director que de “promesa” ya pasó a ser un referente indiscutido en la escena teatral porteña.

“…El espectador siente que Lorca está muy cercano a su realidad y que no es un poeta del siglo pasado, español y alejado de nuestras costumbres. No es historia del pasado sino de nuestro presente. Que a 81 años de su asesinato, LORCA no murió sino que está más vivo que nunca en nuestras vidas…”.

(1)El llamado crimen de Níjar (Almería – España) que ocurrió el 24 de julio de 1928, inspiró a Federico García Lorca para escribir esta obra. En la madrugada de ese día, horas antes de que se celebrara la boda, Francisca Cañadas Morales dejó plantado a su novio, Casimiro Pérez Morales, y huyó a lomos de una mula con su primo, Francisco Montes Cañadas. A unos ocho kilómetros, Montes cayó muerto a tiros, mientras que a Francisca intentaron estrangularla, pudiendo salvarse al simular que estaba muerta. Periodistas y escritores de todo el mundo han desfilado durante el último medio siglo en busca de algún testimonio de Francisca Cañadas, conocida por el sobrenombre de La Coja, con resultados infructuosos. Hablar con esta mujer suponía enfrentarse a hijos y nietos, quienes celosamente la han tenido apartada. Falleció en 1987 a los 84 años.
La obra original de Federico García Lorca fue estrenada en el Teatro Beatriz de Madrid el 8 de marzo de 1933 por la Compañía de Josefina Díaz de Artigas y Manuel Collado.
El 25 de octubre de 1933, se estrenó en el Teatro Avenida de Buenos Aires, protagonizada por la actriz Lola Membrives. Días más tarde, Federico García Lorca, escribe una carta a su familia desde Buenos Aires, contándoles el éxito que tuvo, que “consiguió abrumarlo”.

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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