Reseña

La bienvenida es una fiesta, se respira testosterona en cada rincón de la sala.

Teatro hablando de teatro, opinando, criticándolo mediante reflexiones, que incluso llegan a romper la cuarta pared.

Chicos Feos Vol. 2 (Show)

de Gabriel Gavila

por Erica La Fosso

Chicos Feos Vol. 2 (Show)

El cuerpo es un elemento troncal de esta puesta en escena, utilizado como herramienta funcional a la provocación. Las coreografías también lo son, claro que no están basadas en el virtuosismo de los actores, pero el trabajo físico que realizan es muy interesante y logran un impacto, que la mayoría de las veces irrumpe en bloque. Aunque lo verdaderamente insoslayable es el cuestionamiento sobre la forma de entender el teatro que va emergiendo durante el desarrollo de la obra.

A veces resulta esperpéntico, otras veces cómico, pero siempre crítico, irónico y agudo. Una obra con una estructura diferente, que no sigue un relato lineal y fabrica su propio ritmo. Fragmentada y hasta disociada, rozando el límite entre realidad y ficción. Cada chico “feo” (nada más subjetivo que la belleza) narra parte de su experiencia personal, mientras es acompañado por todo el grupo. Se animan a atravesar el pudor, nos regalan su generosidad al exponerse y saltar sin red.


Chicos Feos Vol. 2 (Show)

Se animan a hablar con otro lenguaje, rompen con los valores y normas básicas del teatro. Esto es otra cosa, es una propuesta performática que a veces transmite más en su forma que en su contenido. La incomodidad implantada provoca sensaciones de lo más diversas al espectador, y nos invita a irnos llenos de dudas.

Más allá del show o performance, es difícil clasificarla dentro de un estilo, y creo que sería un gran error hacerlo; aunque sí podría decirse que es una obra coherente en los tiempos socioculturales que vivimos, donde la necesidad está basada en romper estructuras, provocar reacciones…estando en ese punto de transición, inmersos en deconstruir lo conocido para quizá empezar a construir con los pedazos algo nuevo. Y quizá también cuestionar estos conceptos sobre la dicotomía fealdad/ belleza que venimos interiorizando (lamentablemente) hace tiempo; y que en esta propuesta (y época) empiece a ir quedando sin efecto, porque ¿hay algo más bello que aceptarnos tal cual somos en todas las dimensiones que nos constituyen? Para pensarlo, ¿no?

Escrito por Erica La Fosso


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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