Reseña

Éfeso fue en la antigüedad una localidad del Asia Menor, en la actual Turquía. Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas del mar Egeo. Ha sido inscripto por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 2015. En la antigüedad tenía como tradición que las viudas acompañen a sus maridos en sus tumbas, donde terminaban falleciendo también, pero de inanición.

EL CASO EFESIO

de Armando Bolatto

por Marcos Koremblit

EL CASO EFESIO

El “Caso Efesio”, obra que se está representando en el teatro Taller del Ángel los días viernes, está basado en el cuento “La Matrona de Éfeso”, capítulos 111 y 112 de “El Satiricón” de Petronio. Este escritor y político romano tuvo en la posteridad numerosos traductores e imitadores. Pero esta versión teatralizada del cuento se tradujo al castellano y adaptó en verso por el literato peruano Juan de Arona y se publicó en Lima en 1872.

La historia: Frigia (excelente interpretación de Celina Armas), tras la muerte de su esposo, se quiere dejar morir velando el cuerpo y a llorarlo día y noche en su tumba, esperando la muerte por inanición, Llora desconsolada al mientras espera la llegada de la “Comitiva” (sig: el que acompaña), siempre con por su fiel criada Ipsitilla (Susy Van Der Mell en un excelente papel, una Sancho Panza en versión femenina en el siglo I). “No hay que tenerle miedo a la muerte, sino a los vivos” nos dicen.
Mientras ambas esperan la muerte -ya que Ipsitilla piensa “acompañar” a su patrona en este viaje-, van alternando esta escena trágica, con giros e inteligentes alusiones que dan cuenta de temáticas contemporáneas: se refieren a “un médico judío que venga a curarnos de todas las culpas”, en alusión evidente a las temáticas que el Psicoanálisis inaugura en la cultura veinte siglos después, lejos del Efesio del Siglo I.
Frigia dice que todos tenemos tres vidas, la pública, la privada y la oculta” y así nos introduce en la temática oculta y picaresca de esta historia.
“El amor siempre tiene algo de muerte” nos dicen entre trágica, y pícaramente. “Un muerto puede ser más peligroso que mil vivos si cae en manos de vivos”, agregan. A la manera de una cancha de futbol corean irónicamente: “Los soldados de la Legión nos morimos por Nerón”.


EL CASO EFESIO

Una noche, Cremes, soldado a cargo de la custodia de ladrones crucificados, baja a la cripta y entabla conversación con estas dos mujeres en pena, a quienes convida con vino y comida. “Yo pensaba que en la tumba solo había muertos, también hay locos “, dice.
Mientras corre el vino, el soldado cuenta que “llevamos un poco de Roma al mundo y del mundo a Roma”. Estamos en el apogeo del Imperio romano en el mundo.
Frigia y Cremes, ya están en plena seducción y arrastrados por una fuerte atracción. Frigia pregunta de modo seductor: “porque los pájaros vuelan y nosotros no?” y Cremes le responde: “Yo me pregunto también de donde viene el viento”, en un intercambio amoroso y picaresco.
Frigia sospecha haberlo conocido antes en esta vida, de chicos, y recuerdan su promesa infantil de casarse cuando fueran grandes. Brindan por el esposo de Frigia mientras se comienzan a besar. Así terminan haciendo el amor al costado del sepulcro.
Esta situación hace descuidar al soldado los tres cuerpos que se supone debía cuidar (se trata de Cristo y los dos ladrones crucificados en el monte de los Olivos?). Debe entregar su cuerpo para reemplazar al faltante.
Frigia no está dispuesta a perder nuevamente el amor y elabora un plan para salvar a Cremes, proponiendo reemplazar el cuerpo muerto por el de su esposo.
El guion de Armando Bolatto es impecable; mantiene un ritmo y un tono irónico durante toda la obra que no decae.
Las actuaciones de los tres actores en escena resultan muy bien logradas. La escenografía de Leonard Bolt es muy adecuada para acompañar esta puesta, así como la iluminación de David Rosso. Muy recomendable!

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


Descargá nuestra APP>