Reseña

Una reseña de "Enamorarse es hablar corto y enredado" de Leandro Airaldo

“El mate se va asentando como los vínculos…”

Enamorarse es hablar corto y enredado

de Leandro Airaldo

por Marcos Koremblit

Enamorarse es hablar corto y enredado

Esta obra deliciosa que fue ganadora del Torneo de Dramaturgia Transatlántico dentro del Festival Temporada Alta en el Teatro Timbre 4 - Febrero 2016, se acaba de estrenar en el teatro Nun. Aparentemente es una obra simple y agradable de ver. Es simple ver el encuentro de Ana y Pedro, son simples los diálogos, es simple la puesta como está montada y es simple la escenografía. Pero estas simplezas esconden el encuentro de dos grandes con sus emociones y soledades a cuestas, un diálogo que no por simple deja de ser inteligente y agudo en cada frase y remate que establecen. Dos seres encantadores, bellos, frágiles y muy fuertes a la vez, que cada frase simple que transmiten contiene un mensaje enorme: “Sáquenme el agua, el vino, pero no me saquen el mate” dice Pedro cálidamente; o en ese juego de acertijos seductores con afán de seducir a Ana: “Que fue primero, el ocio o el mate?”, mientras intercambian el mate que funciona como objeto intermediario entre ellos de alto contenido simbólico.

Pedro pretende mostrar un duro personaje de campo, pero es sensible e inteligente en su decir y en su accionar para con Ana. Viene de atravesar un duelo difícil. Pero “la pena pierde todo con el tiempo, todo se muere, hasta la pena”, dice con ternura.


Enamorarse es hablar corto y enredado

Ana es una mujer de ciudad, culta y más refinada, pero se siente fea y no querible, “yo soy fea, nunca pensé en el amor” dice mientras se va enamorando perdidamente de Pedro y se va tornando hermosa ella también.

Las mariposas de campo vuelan fuerte; a quien no le gustaría volar así?” Y así consiguen volar juntos y hacer volar a la platea durante los rápidos sesenta minutos que dura la obra.

Las actuaciones de Soledad Piacenza y Emiliano Díaz son maravillosas, transmitiendo en este encuentro casual en un banco de plaza, un clima lúdico y amoroso entre ellos y que enamora a la platea también.

Leandro Airaldo, su autor dice: “…Mientras lo iba terminando me di cuenta que estaba hablando de amor. Yo quiero seguir creyendo en seres como los de ese texto. En una realidad actual de mundo y país donde el motor de muchas decisiones que se toman es el odio, quizás el amor es esa ventana de escape para resistir, para educarse, para mirar más fino, con mayor reflexión…”. Y esta obra habla y transmite amor; un amor y una emoción que logra que el público salga enamorado de los personajes y amando un poco más la vida misma.

Muy ajustada la puesta y una escenografía que logra una estética impecable acorde con el tono de la obra. La misma la completan con un obsequio a la salida de la función que dejaremos como sorpresa para invitar a ver esta obra que no tiene desperdicio. Muy recomendable!

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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