Reseña

FERDYDURKE de Witold Gombrowicz, Alejandro Genes Radawski por Marcos Koremblit

Una reseña de FERDYDURKE de Witold Gombrowicz, adaptada por Alejandro Genes Radawski

“El hombre está suspendido entre Dios y la juventud”

FERDYDURKE

Esta obra, un clásico del autor polaco Witold Gombrowicz adaptada por el dramaturgo argentino Alejandro Genes Radawski, se está presentando con éxito en el teatro Tadrón.
Gombrowicz (1904-1969) escritor polaco, fue uno de los más destacados narradores de la vanguardia de entreguerras. El estallido de la segunda guerra mundial lo sorprendió durante un viaje por Argentina, por lo que se instaló en Buenos Aires hasta 1963, trabajando como empleado bancario y escribiendo artículos con seudónimo para revistas de poca importancia.
Ferdydurke, para algunos su principal obra, fue escrita en 1937 y es considerada una sátira cultural insolente, una obra singular, futurista y surrealista. Fue traducida y presentada -para sus amigos- en la clásica confitería Rex de Buenos Aires recién en 1946 es decir, ya terminada la guerra. La acción transcurre en la década de 1930 en Varsovia y el autor -que nunca reveló el origen del nombre de la obra, el que además no aparece nunca citado en ella- expresa aquí su repudio a la escolaridad clásica de la época y a los valores de la sociedad a través del personaje principal (Momo en el original, Pepe en esta versión), un hombre de 30 años que por obra de su maestro Pimko vuelve a convertirse en un adolescente de 16.
Esta versión de Genes Radawski tiene el logro, entre otros, de adaptar la obra original a una puesta y un lenguaje llano y accesible sin perder los juegos lingüísticos originales.
La misma transcurre en tres escenarios: comienza en la escuela donde Pepe-Momo atraviesa un proceso de despersonalización al volverse de repente transformado en un adolescente, producto del cruel pedagogo Pimko; quien reaparece en su vida y hace volver a Pepe al colegio para que termine de ser "educado". Este colegio se convierte en una especie de prisión de la que Pepe "adulto" intenta escapar infructuosamente. En otro momento de la novela y de la obra, el profesor Pimko lo lleva a vivir a casa de la Juventona (Jovencillos en el original) y su bella hija, Zutka, la Colegiala, plan macabro de intentar enamorarlo de ella, para así “atrapar” a Pepe definitivamente en la adolescencia. Y finalmente la última escena transcurre en el campo donde Pepe queda nuevamente atrapado, ahora en manos de su aristocrática Tía.


FERDYDURKE

Pareciera de este modo denunciar distintas formas de expresión “atrapante” del capitalismo: la educación, la vida burguesa y el campesinado, en un intento de denunciar las condiciones de sometimiento en Polonia de la época.
“El hombre está suspendido entre Dios y la juventud” decía Gombrowick. A él le parecía que el hombre aspira por un lado a la madurez, a sentirse plenamente acabado, a hacerse a imagen y semejanza de su idea de Dios, pero por otro lado, “…el hombre se siente fascinado por la juventud, porque la juventud es la vida en su faz “ascendente” en la que el hombre es cada vez más vital y, en cambio, cuando envejece se ve cada vez más, amenazado por la muerte y tiene una nostalgia muy profunda por la juventud…” (Roberto Famá Hernández).
En su novela Gombrowick -y en esta adaptación también- pareciera tomar partido por la juventud, representante de aquello que se opone al mundo adulto, a la sociedad, a lo establecido que lo “atrapa”.
Este rechazo a quedar “atrapado” está muy bien representado en el personaje de “Polilla”; su personaje no admite que se lo etiquete como “Inocente” frente a sus deseos sexuales de “Con…Fraternidad” con el peón de campo.
"…Sólo podemos huir del hombre en otro hombre". El hombre, “sólo se realiza a través del hombre…” dice Gombrowicz, y en ello se visualiza la filosofía del autor.
La obra está representada solo por mujeres. Esta acertada elección de Genes Radawski expresa de este modo cierta ambigüedad sexual que está presente a lo largo de toda la obra del autor. Estas, que en algunos casos actúan más de un personaje, logran actuaciones magistrales no solo logrando captar el espíritu original de la obra. También intentan acertadamente una comunicación con el público de un modo que no resulta incómodo ni intrusivo ya que logran hacerlo participar lúdicamente de esta historia atrapante.

Muy recomendable!

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.



Descargá nuestra APP>