Reseña

LA NARANJA MÉCANICA de Anthony Burgess por David Hernan Bogado

La Naranja Mecánica del autor inglés Anthony Burgess

obra literaria que se ha convertido en un clásico universal, es a su vez muy recordada por haber llegado al cine y transformarse en una película de culto. Una vez más vuelve a metamorfosearse, y por primera vez, en formato teatro, llega a Buenos Aires bajo la dirección del experimentado director Manuel González Gil.

La obra se centra en la vida del joven Alex, interpretado por Franco Masini. A medida que avanza la historia, vemos como él y sus amigos - Los Drugos- se divierten ejerciendo todo tipo de violencia sobre simples y pobres ciudadanos. Desde golpes y patadas, hasta una brutal violación sobre una indefensa mujer. Tales actitudes y comportamientos llevarán a Alex a la cárcel, en donde más tarde participará en un experimento, llamado"El Método Ludovico", que pretenderá “recuperarlo” -bajo la tortura- y convertirlo en “buena persona”.

Es interesante ver en la obra el rol que juega la iglesia, el estado, la ciencia y la sociedad. Cada uno, desde su punto de vista, discute sobre qué es lo que está bien y qué es lo que está mal y qué es lo bueno y qué es lo malo. Y quizás esta sea la pregunta que deambula y da vueltas en el aire en toda la obra y que invita al espectador a tratar de responderla, si es que tiene alguna respuesta. Podemos destacar en la obra el excelente manejo del espacio escénico y su escenografía que se resignifican continuamente a lo largo de toda la historia. Es tan bueno el trabajo, que con simples movimientos de escenografía nos transportan -junto a una excelente iluminación y música en vivo- a una realidad en donde el tiempo se reinventa y corre de manera distinta llevándonos a diferentes lugares y momentos de la obra.


También destacamos el gran trabajo de todos los intérpretes que participan en “La Naranja Mecánica”, ellos y ella son: Franco Masini, Toto Kirzner, Enrique Dumont, Lionel Arostegui, Stella Maris Faggiano, Francisco González Gil, Fran Ruiz Barlett y Tomás Wicz, que, a lo largo de toda la obra, exceptuando Masini, alternan de personajes más de una vez. Crean, en varias ocasiones, personajes totalmente distintos, que con un simple – y sobresaliente – cambio de vestuario, a cargo de Pablo Battaglia, se lucirán en sus diferentes roles. De aquí, desde DeTeatro, felicitamos al elenco por su gran trabajo e invitamos a todes a ver este gran clásico de la literatura en su versión teatral argentina. La obra se presenta todos los viernes, sábados y domingos en El Método Kairós Teatro, ubicado en El Salvador 4530.

Escrito por David Hernan Bogado


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.



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