Reseña

Destapar, curar y enseñar

La fuerza del naturalismo que presenta la obra "Monte Chingolo" no se encuentra en la tan lograda propuesta escenográfica, sonora, de vestuario o actoral, sino en la contundencia del sentido de historia cíclica al que el espectador se confronta a medida que las escenas suceden.

Monte chingolo

de Alejandro Viola

por Luciano Crispi

Monte chingolo

Cómo si de un ring de boxeo se tratara o, por qué no, una asamblea barrial donde se opina sin miramientos, el patio interno de la casa de dos hermanas inseparablemente distanciadas sirve como punto de encuentro (y desencuentro) entre estas mujeres cuyo mérito fue trabajar "toda la vida", aunque por vocación. Pero la meritocracia no se acordó de esta zona del conurbano bonaerense, o al menos no todavía.

Así viven: nostálgica una, duramente crítica la otra, tratando de que el mal olor del pasado no les arruine el rato de mate. Pero es la misma vida la que las pone frente a un joven que desborda ideales; esos que ellas supieron adaptar en la cotidianidad o resignar ante a la frustración.


Monte chingolo

Con un sólido trabajo de actuación Sandra Grandinetti y Elvira Massa presentan personajes que no escatiman en contradicciones, deseos, recuerdos y amor. Porque el vínculo fraternal resiste fuertes oposiciones y en el caso de ellas, se complementa mediante debilidades y fortalezas. Junior Pisanú le brinda frescura a un ambiente condensado en cansancio y verdad manipulada por radio. Expone a las dueñas de casa frente a la miserabilidad, y deben accionar rápido. Cada una lo hace desde donde puede y sabe: aleccionando o curando. Golpean la puerta. ¿Es tarde para modificar lo que el destino ya escribió? Y la fuerza está, una vez más, en esos ideales.

Cabe destacar el osado recurso visual que Alejandro Viola ubica sobre el final de la puesta en escena, porque a veces la comprensión necesita de explicitaciones sobre lo obvio. Y así este trabajo teatral deja a los presentes llenos de emoción mientras abandonan la sala entre músicas navideñas y malos recuerdos.

Escrito por Luciano Crispi


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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