Reseña

Una reseña de la obra "Mujeres que cocinan con huevos"

Una obra escrita y dirigida por Patricia Palmer

Mujeres que cocinan con huevos

de PATRICIA PALMER

por Natalia De Elia

Mujeres que cocinan con huevos

Ir al teatro es una suerte de aventura, en la que uno no sabe del todo con que se va a encontrar y, menos aún, que puede quedar resonando en nuestros cuerpos.

La obra Mujeres que cocinan con huevos definitivamente queda resonando y mucho. Desde el minuto uno entendemos que la cosa va en serio y el humor, ingeniosamente aplicado en esta puesta, nos hace olvidar de a ratos que el tema es, ni más ni menos, la violencia de genero hacia la mujer y como esta repercute en la víctima y su entorno. Durante los 60 minutos que dura la obra nos reímos pero algo queda en nuestra cabeza que, al salir, no hace más que operar en nosotros para preguntarnos en primera persona: ¿Cuánto seriamos capaces de aguantar? ¿Hasta dónde seriamos capaces de llegar?

El título de la pieza se resignifica. Mujeres que cocinan con huevos. Huevos. Agallas. Garra. Fuerza. Mujeres con fuerza que se aferran a la vida. Que soportan estoicas, que se reinventan, que tienen huevos para continuar y también para cambiar de la manera que pueden, o que encuentran, las circunstancias que la vida y el destino les tenia guardadas.


Mujeres que cocinan con huevos

Preparar el budín de naranja con chocolate. Hacerlo bien, ni un gramo de harina de más y, sobre todo, dejar enfriar antes de bañarlo en chocolate. Repiten una y otra vez la receta como los pasos de un plan perfecto. Y en medio de esta cotidianeidad culinaria vamos descubriendo las historias que encierran cada una de estas mujeres. Que distintas y parecidas a la vez. Que necesarias la una para con la otra. El final, imperdible, nos invita a reflexionar y pensarlo más allá de lo literal.

El texto y la dirección de Patricia Palmer son impecables y no cae en golpes bajos. Las cuatro actrices interpretadas por Mariana Fraga, Olga Mancini, Gabriela Occhipinti y Susy van der Mell llevan adelante sus roles de manera contundente y eficaz. Una mención especial merece el vestuario de Luis Vilches, rico en color y en perfecta sintonía con la propuesta estética.

En los tiempos que vivimos apostar a temas como este en teatro se vuelve fundamental para ayudar a visibilizar la problemática hasta llegar a una concientización real.

Se celebra y agradece.

Escrito por Natalia De Elia


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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