Reseña

“No me vuelvas a hablar de amor” invita al ejercicio de repreguntarnos cómo, por qué y para que amamos.

Es una obra reactiva con un texto provocador y actual que nos invita a la reflexión.

No me Vuelvas a Hablar de Amor

de Juan Washington Felice Astorga

por Sebas POveda Liberchuk

No me Vuelvas a Hablar de Amor

ALEJANDRO y CAROLINA (personajes principales) una pareja tóxica, dependiente entre sí. Se aman y odian pero fundamentalmente se necesitan. “El aburrimiento les genera una meseta en la que irónicamente están cómodos siendo infelices” (por suerte les pasa a ellos y no a mí). El equilibrio se rompe cuando confiesan la existencia de terceros en la pareja. A partir de ese momento la perversidad, egoísmo y narcisismo toman el control de la obra.

Transcurre en un futuro distópico pero bastante cercano, una actuación realista e intensa con sexualidad en el aire, miradas a público que increpan e indagan. Así Juan W. Astorga (autor y director) construye este relato de “ficción” que me hizo pensar “pobres, ojala nunca me pase” (aunque reconozco que tal vez ya estuve ahí…).


No me Vuelvas a Hablar de Amor

Además hace una apuesta muy acertada, plantea escenas que palpitan haciendo que cada mínimo detalle genere un relieve atractivo para el espectador. Veremos un vestuario brillante, una escenografía completamente frívola despojada de raíces y estereotipada, una iluminación que juega con lo que se ve y no se ve.

“No me vuelvas a hablar de amor” invita al ejercicio de repreguntarnos cómo, por qué y para que amamos. Lejos de cumplir con la premisa del título, la obra nos propone seguir pensando, re-pensando y sintiendo entorno al amor y todo aquello por lo que está compuesto (odio, placer, soledad, envidia, empatía…haga su lista al salir del teatro)

Escrito por Sebas POveda Liberchuk


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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