Reseña

“Todos somos crucigramas: tenemos la necesidad de llenar los vacíos que nosotros mismos generamos”

PISO 35

de Analía V. Mayta

por Miguel Koremblit

PISO 35

En La Lunares se está llevando esta interesante obra de tremenda actualidad, en la que se retrata a un grupo de oficinistas y los problemas que les empiezan a suceder a consecuencia de la economía salvaje en la que estamos inmersos. Cuatro empleados compiten por un puesto gerencial vacante, apoderados por una extraña superstición. Así se muestra de manera cruda la rivalidad frente a un posible ascenso, la ineficacia con la que encaran un trabajo, y la supuesta muerte de un empleado de maestranza.

"La oficina 35 está ubicada en el piso 35, de un edificio que pertenece a una de las 35 firmas, que conforman uno de los 35 emporios empresariales más importantes del mundo en los últimos 35 años" es el lema de esta obra, dando cuenta de la rigidez y poco margen de maniobra que muestran personajes que bien podrían salir de un relato kafkiano.

Esta es una obra de tremenda agudeza que nos hace reflexionar acerca de cómo vivimos nuestras vidas, con temáticas como la automatización, la falta de empatía, la conspiración y la anarquía.


PISO 35

Si bien la escenografía es sobria, es de alta tecnología; está compuesta por cubos multipropósito que se encienden y se apagan a voluntad; las luces también forman parte de la escenografía en una sincronía asombrosa.

El vestuario es maravilloso por lo llamativo e impactante que resulta.

Uno de los tantos elementos tragi-cómicos es la manera cómo, en una sincronización absoluta, los personajes hacen mímica de la automatización de su trabajo frente a una computadora. Con una impronta que nos recuerda el teatro del gran Hugo Midón, se tratan temáticas como la falta de sentimiento, la competencia infinita, la conspiratividad, la pérdida de la compasión humana y la exigencia. Esta última es a su vez remarcable por la exigencia o demanda actoral, que es altísima en esta obra. Es interesante cómo su estilo de vida los lleva a un intento de anarquismo hacia el final, impulsado por el propio jefe vía telecomunicación (hecha con un proyector).

Son destacables las interpretaciones de Analía Mayta, Ezequiel Olazar, María Ema Mires, Federico Torres y Daniel Grbec. La dirección de Leticia Tómaz es impecable así como el diseño de vestuario creado por Ana Julia Figueroa. Los domingos a las 19 hs en La Lunares.

Escrito por Miguel Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


Descargá nuestra APP>