Reseña

Remar de Mariano Saba (director y dramaturgo) es una puesta en escena basada en La Odisea de Homero, que le hace muy bien al teatro porteño.

Con un fuerte cuestionamiento sobre el destino y las implicancias que podemos o no tener sobre él.

Remar

de Mariano Saba

por Sebas POveda Liberchuk

Remar

Al llegar nos recibe Poseidón y anticipa minuciosamente: “veremos una opereta en la que se vengará la ceguera de su hijo Polifemo dejando a la deriva a los dos remadores (uno de ellos dueño del club de remo en Tigre) ya que los considera responsables”.

A partir de ese momento se nos ofrece un pellizco de esta gran Odisea mitológica -adaptada a la idiosincracia argentina- con tintes absurdos dándonos como resultado: Una trama trágica con muchísimas particularidades; desde sucesos atemporales a situaciones cotidianas sacadas de contexto que generan risa y reflexiones.

¿El destino es un gil o un error de lectura? ¿Qué podemos hacer ante la inquebrantable voluntad de los dioses? ¿Los dioses son presas de su destino? Sea lo que sea nadie podrá salvarse, el destino no nos pertenece, es impropio. Es juego de las divinidades: elegir a quien salvar o a quien dejar en puertas de un naufragio.


Remar

El gran poder de síntesis que hay detrás de cada diálogo, del espacio escénico y del vestuario, contribuyen a generar situaciones íntimas pero con mucha contundencia y metáfora, dejando entrever que cuando a una buena historia le sumás buenas actuaciones es un viaje certero a poder descubrir diversos significados en cada escena.

Algunos verán una venganza, otros la historia de la desigualdad, una historia de amor, pero lo único seguro es que por un momento sentiremos el barro del delta y el desconcierto de estos remadores cumpliendo su destino.

Escrito por Sebas POveda Liberchuk


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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