Pasito a pasito, hasta el final.

La nueva comedia de la Compañía Improvisa2


Ritmos latinos

de Mariana Bustinza, Tomas Cutler, Gabriel Gavilá, Sebastian Godoy

por Luciano Crispi

Ritmos latinos

Improvisa2 incorpora para este espectáculo a Sebastián Godoy como director. Con este reciente trabajo - que viene de estar nominado en la última edición de los Premios Estrella de Mar - pone en evidencia que cuando hay conocimiento profundo y buen manejo del humor, la diversión logra traspasar las temáticas abordadas alegrando a los espectadores e invitando, a posteriori, a la reflexión. Con vasta experiencia en teatro, y sobre todo de humor, estos cuatro creadores llevan a escena “Ritmos Latinos”; y a través de Iris, Lidia y Ruth entramos a ese universo de las clases de gimnasio, las cuales reúnen alumnos, transpiración, músicas bailables, pasos, historias de vida, gases lacrimógenos y hasta patologías. Las escenas y las coreografías avanzan mientras descubrimos tres mujeres con personalidades fuertes, actuadas por actores (y actriz) fuertes también. Y esa solidez escénica - devenida de los quince años ininterrumpidos de tránsito conjunto en los escenarios - se manifiesta en el feedback, la “escucha”, la complementación y la naturalidad con que el elenco desarrolla muchas situaciones que Godoy supo ordenar y balancear con una dirección detallista y arriesgada.


Ritmos latinos

¿Qué vida hay detrás de cada una de esas alumnas que se encuentran seguido y se relacionan sin conocerse? Como si de un goteo paciente y preciso se tratara, lentamente empezamos a distendernos junto a ellas en una excepcional clase y a comprenderlas. Pero pronto todo comienza a complicarse. Y esa dificultad abre la puerta a las verdades y el desprecio. Las diferencias entre ellas - y exponerlas frente a las demás - no alcanzan para responder dicha pregunta: algo más hace que, a pesar de todo y de ellas mismas, elijan estar juntas, maltratarse y acompañarse. Quizás no importe si suena “La bicicleta” o si se golpean en la próxima secuencia, porque la sola idea de la soledad las atemoriza… obligándolas a resistir. Distintas y necesarias, éstas guerrilleras de club de clase media se unen por un ideal común, olvidando - al menos por un rato - todos los otros que las alejan.

Se mienten, se roban, se preocupan, se persiguen, se ríen, se entregan y hasta se ayudan. En definitiva, viven. Y, quizás, por eso es que son socias y nunca faltan a su entrenamiento. Porque allí se sienten vivas. El salón de yoga, lo último que les ofrecen para que sean, es el espacio donde esta mini-sociedad toma forma; desde la individualidad y las diferencias, grietas mediante, se continúa. Y continuar es construir.

Mariana Bustinza, Tomas Cutler y Gabriel Gavila, junto a Sebastián Godoy logran que el humor – el cuál no debería tener calificativos, ni tipos, ni colores – refleje pensamientos a través de disparatadas situaciones sin juzgamientos; donde el límite lo pone la carcajada mas fuerte.


Escrito por Luciano Crispi

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