Reseña

“Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse”.

Un entusiasta y elocuente movimiento para examinar la naturaleza del amor. Una mirada sobre el propio cuerpo sumergido en esta sensación enigmática. Los estadios y recorridos, rompiendo con la concepción romántica, que se consume en el encuentro.

Teoría de mi cuerpo enamorado

de Luciano Cejas

por Marcos Koremblit

Teoría de mi cuerpo enamorado

Sensaciones físicas que llevan a empalagar de amor y poco a poco encuentran el equilibrio entre el cuerpo, el deseo y el enamoramiento para lograr una construcción lógica y matemática; una fórmula para la creación de un vínculo. Una concepción funcional del amor.

Esta obra que acaba de estrenarse en el teatro IFA es una muy interesante puesta de Luciano Cejas que a lo largo de casi una hora permite al espectador acompañar la armónica y bien lograda integración de catorce bailarines que lo componen. Estos, de manera conmovedora, van mostrando las maneras como conciben al amor y al cuerpo enamorado con una sutileza que produce un efecto casi hipnotizante en el espectador. Este se siente participando con ellos de esta danza, con la impresión de romper con la cuarta pared. Los jóvenes, si bien ocupan todo el gran espacio del IFA, logran llenarla con el público sentado alrededor de ellos que sigue muy de cerca los finos movimientos, de a ratos provocativamente sensuales, nunca incomodantes.


Teoría de mi cuerpo enamorado

La muy lograda sincronización entre ellos logra por momentos hacer una ola, otras un nudo, otras parecen estar haciendo el amor, etc. Progresivamente se van quitando sus remeras que anudan a sus cabezas transformándose así en anónimos personajes enamorados. Las luces bien sincronizadas también giran junto con ellos. La música clásica en su mayoría, resulta también una muy buena elección que se escucha y hace vibrar estos cuerpos danzantes y al público también.

Uno de los últimos números es sin música lo que también resulta un buen logrado efecto, ya que obliga a fijarse en ellos de otra manera, más concentrada, efecto que tal vez la música hubiera opacado. El espectáculo denota horas de ensayo y entrega apasionada a la misma y como parte del logro coreográfico, la visión del conjunto hace perder de vista las individualidades.

La cercanía con el público finalmente se materializa cuando de a poco se van sentando entre la platea sin resultar de ningún modo algo intrusivo ni violento.

La obra en su conjunto es un gran logro del grupo Vórtice conformado por un excelente cuerpo de bailarines llevados por la muy adiestrada mano de Luciano Cejas. Logran transmitir su idea de un cuerpo enamorado, enamorando a la platea también en esta entrega.

Muy recomendable!

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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