Reseña

Domingo Faustino Sarmiento luces y sombras

El último eslabón de una trilogía dirigida por Raúl Serrano sobre grandes figuras del quehacer histórico y político Argentino.

Un hombre civilizado y bárbaro

de Raúl Serrano

por Ruth Palleja

Un hombre civilizado y bárbaro

El pasado sábado asistimos a la función de Un HOMBRE CIVILIZADO Y BÁRBARO del gran maestro y director teatral Raúl Serrano. Esta obra, de su autoría, tiene como protagonista al mismísimo Domingo Faustino Sarmiento -interpretado por Mario Moscoso- quien en la soledad de su casa empieza a delirar y a tener visiones sin lograr discernir si está vivo o muerto.

En el transcurso de la obra iremos viendo las dos caras de este personaje quien dotó a la Argentina de escuelas públicas, contribuyó a un avance sin precedentes en materia ferroviaria, líneas de telégrafos, avances científicos... y también descubrimos su costado sombrío, su menosprecio a los indígenas, cargado de violencia verbal... un hombre o la parte de él más alejada de ese letrista refinado quien es considerado como uno de los grandes prosistas argentinos.


Un hombre civilizado y bárbaro



La puesta se desarrolla en la casa del prócer, rodeado de libros esparcidos y sus propios escritos. El espacio-tiempo se ve afectado por vez primera en la obra ante la incertidumbre de un mundo real u honírico, de vida o muerte. La aparición de la actriz María Belén Robín -quien interpretará a Benita Martínez Pastoriza, Aurelia Vélez Sársfield y Paula Albarracín- nos resuelve este enigma y propone un recorrido por la vida personal de Sarmiento en el que podemos verlo en actitud cariñosa y sensible pero también infiel e intratable. En un punto crucial y de necesario vuelco dramático la cuarta pared se disuelve y los espectadores se convierten en partícipes de la escena. Esta irrupción viene de la mano del personaje de la “prosperidad” encarnado por Eduardo Perilli. Este personaje futuro y presente, con ojos de Siglo XXI, interactúa con Sarmiento y enfrentándolo a su propio espejo le proyecta una imagen dual donde el almirante tiene que quitarse los galones y el saco militar para quedarse al desnudo con su propia mortalidad y humanidad.

Esta es la propuesta del autor, así nos lo cuenta “Es un pretexto para reflexionar sobre nuestra historia, para bajar a nuestros próceres de sus pedestales de bronce y para acercarnos a ellos desde un punto de vista más humano.”

Un hombre civilizado y bárbaro” es el último eslabón de una trilogía dirigida por Raúl Serrano sobre grandes figuras del quehacer histórico y político argentino, iniciado con “La revolución es un sueño eterno” de Andrés Rivera sobre Juan José Castelli, y luego por “El solitario de la provincia flotante”, de su autoría sobre Juan Bautista Alberdi.

Escrito por Ruth Palleja


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