Reseña

Una reseña de la obra "Viejas Ilusiones" de Eduardo Rovner

“Para qué sirve ser artista”…. Esta obra que se presenta con éxito en el teatro Buenos aires, es continuación de una versión anterior, “Viejas ilusiones 1”, que se viene desarrollando hace tiempo en distintas ciudades y festivales por el mundo.

Viejas Ilusiones

de Eduardo Rovner

por Marcos Koremblit

Viejas Ilusiones

Eduardo Rovner su autor, prolífico y multipremiado dramaturgo argentino con amplia experiencia en el mundo del teatro, y más de 50 obras de su autoría, dice sobre el origen de esta:

“Viejas ilusiones” surgió en una charla con una amiga que me contaba que tenía problemas en su familia: su tía y su abuela se peleaban mucho. La tía le reprochaba a su madre que no había podido hacer en su vida lo que ella hubiese deseado: cantar. Sorprendido, ya que mi amiga tenía aproximadamente mi misma edad, le pregunté cuántos años tenían. Me respondió: mi tía, cerca de 80 y mi abuela, más o menos 100…”, “…le dije: permitime escribir una obra sobre ese tema. Me imaginé una madre de 120 años y una hija de cerca de 100 que quería independizarse: cantar, reconquistar un viejo novio y estudiar psicología, viejos anhelos. La madre, obviamente (sino no habría obra) se oponía firmemente…”

Así desarrolla entonces de un modo sarcástico la relación entre Antonia la madre de 120 años, con su hija Petra de “apenas” 94.


Viejas Ilusiones

La relación entre ambas mujeres - magistralmente interpretadas por Mauricio Chazarreta y Sebastián de Marco- muestran tragi-cómicamente la relación de una madre que dice ser una artista frustrada y no tolera la posible partida de su hija quien con sus 94, quiere cumplir su sueño de cantante en el bar de Juanoli, su amante. Para evitar esto apela a todo tipo de artilugios descalificando y queriendo frustrar a una Petra excesivamente sumisa y obediente a esta madre, que dentro de la sátira se muestra perversamente cruel, tirando abajo cualquier atisbo de ilusión en ella: seguro va a fracasar, va a desafinar como cantante, o será tristemente golpeada por su amante, le augura la madre.

Por momentos Antonia muestra sus temores más profundos, su miedo a “morir de un ataque de soledad”, o intenta seducir a Petra de cantar juntas, dando cuenta del vínculo simbiótico, dependiente e imposible de deshacer.

Petra, la hija aparece como un objeto fácilmente manipulable por la madre, como un lugar solo para sus deshechos escatológicos. Los pocos momentos que Petra se rebela aparece una buena y encantadora cantante, al son de una nunca más adecuada “Somebody to love”, pero nuevamente resulta descalificada por Antonia quien además la acusa de cantar en Inglés para “llevarme la contra” es decir, todo en Petra es por, para y hacia ella de manera irremediable.
“No quiero morirme sin haberlo al menos intentado” le grita Petra cuando toma coraje, tomando a su vez el control remoto de un televisor inexistente, símbolo del intento tardío de tomar ella el control de su vida y la de su cruel madre. “Que se siente ser manejado por otra persona?” le grita entonces.

Antonia ya sobre el final, mas tristemente confiesa: ” la vida está llena de viejas ilusiones, pero solo algunas se cumplen…”

De este modo la obra describe a través de estas mujeres lo conflictivo de las relaciones madre-hija en general donde la ambivalencia, rivalidad, y frustraciones están a la orden del día y son siempre difíciles de asumir. Pero a su vez resulta una buena descripción de lo conflictivo de las relaciones humanas en general, atravesadas por el eje ilusión-desilusión, presente en cualquier vínculo humano, trascendiendo edades, géneros y culturas. Brillantes las actuaciones de Mauricio Chazarreta como Antonia cruel y despótica, así como Sebastián de Marco una Petra sumisa y atemorizada a salir a la vida, “de la jaula”. La dirección de Gaby Fiorito es muy destacable, ya que logra una obra, que si bien es anunciada como de humor negro, tiene toques cómicos, trágicos y emotivos que la convierten en una pieza llevadera, entretenida y con personajes que terminan siendo queribles a pesar de sus miserias y crueldades.

Muy recomendable!

Escrito por Marcos Koremblit


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.


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