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La estratega del restaurador

Sobre "Yo, Encarnación Ezcurra" de Cristina Escofet | Una noticia escrita por Laura Haimovichi

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La estratega del restaurador

Sobre "Yo, Encarnación Ezcurra" de Cristina Escofet | Una noticia escrita por Laura Haimovichi

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Interpretada por la potente y sensual Lorena Vega, Yo Encarnación Ezcurra es la biografía teatral de la mujer que Rosas amó.


Santa o villana. En la siempre empobrecida apreciación de las visiones agrietadas, este suele ser un par de adjetivos antagónicos que se utiliza para definir, ¿encerrar?, el sentido sobre el sujeto de que se trate. En este caso, la sujeta, sujeta sujetada a la Historia, doña Encarnación Ezcurra, esposa de Juan Manuel de Rosas, una de las voces olvidadas del dañado colectivo femenino nac & pop.

La Negra Toribia, La Federala, puta, agitadora, mulata, asesina, contra la historia oficial que la nombró con desprecio, la dramaturga Cristina Escofet la rescata humana en el período final de su vida para un unipersonal que protagoniza Lorena Vega, actriz “que vibra y hace vibrar las cuerdas de esta brava a chuza y bola”, en el Teatro Picadero, con dirección de Andrés Bazzalo.

“El exceso unitario es justicia, el exceso federal es masacre”, dirá y la paradoja reverbera en el presente partido en dos. Teatro vivo, cuestionador, activo. De eso se trata Yo, de un ego que trasciende en el nosotras, nosotres, primera del plural, mutigenérico.

“Yo no fui la mujer de Rosas. Fui su palabra, su mapa, su estrategia, su atalaya en medio de los páramos, su rosa de los vientos, su India pampa”, advierte el personaje con plena conciencia de sí y de su lugar en el mundo. La encontramos en la intimidad de su dormitorio, frente a un gran espejo y rodeada de cartas, en una policromía visceral, durante un tiempo en que la política para la mujer estaba vedada.

Es el tiempo de la guerra fraticida entre unitarios y federales aunque, tal como ocurre ahora y sucedió en territorios nativos durante el descubrimiento y la conquista , no todo es tan simple en su dimensión binaria. “Es una época shakespereana”, lo que por lo menos equivale a compleja, dirá el director del espectáculo que se reestrenó en la sala del pasaje Enrique Santos Discépolo. La primera temporada arrancó el 9 de abril de 2017 en el Teatro del Pueblo donde recibió los más distinguidas nominaciones y premios de la escena argentina y ahora va por más.

Estructurada en ocho momentos, Yo Encarnación Ezcurra repasa la biografía de la mujer que se casó con el caudillo bonaerense contra la voluntad de sus suegros, la que inventó la Mazorca “pero no el crimen ni la muerte a mansalva”, artífice en la sombra de la Revolución de los Restauradores. Y lo hace a través de una actriz soberana en su interpretación, vital, visceral, erótica y política, una que desafía el sentirpensar único con un texto vibrante y bello, en un cuerpo que es puro presente y está bien arraigado en la historia.

Victoria Tolosa, Agustin Florez Muñoz y Martín Miconi acompañan la escena en voz y guitarras, matizando con sus melodías la violencia hiperbólica de esta Encarnación que es carne y encarna y traspasa el escarnio cada vez, para guiar desde el pasado las cuestiones del presente. Sin pedir permiso, se enchastra en el barro Encarnación, sale del silencio y escracha a unitarios y a los propios federales traidores como “mandinga endemoniado”.

Por la potencia de la cuerpa que se menea y agita brutal y sensual, por la fuerza del texto y del sexo insurrecto, nos encontramos con mucha mujer, la peor de todas, cuya mayor ilusión y frustración fue vestirse de soldado y seguir al León por el desierto, dormir a la intemperie, batallar las heridas y los sables. Determinada, apasionada, activa en su deseo, Encarnación dialoga con cartas chupamedias, alcahuetas, caranchas de unos y de otros , mientras va ubicando las cosas en su lugar, el propio de su subjetividad y el de la patriada, que no es único pero es otro, diferente al habitual. Uno que abre, enriquece, danza, saca de la fijeza, sacude, cree en la milicia espiritual y en el Dios de la negrada, tan negada.



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Yo, Encarnación Ezcurra

Escrito por Laura Haimovichi

Periodista y escritora.
Fue editora de Espectáculos del diario Clarín y jefa de redacción de la Revista Genios.
Es autora de los libros Broderí, De par en par, Agua en la luna, El legado de Aarón y Laetitia.
Escribió reseñas de teatro para el blog Todo Teatro.


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de deTeatro.

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